Entraste en mi vida y no me di ni cuenta cuando, y sin darme cuenta hoy en ti estoy pensando. Me acostumbre hasta acostumbrarme a tu forma de ser, me acostumbre a necesitar tus besos porque me hacen bien.Y hoy me pregunto quien soy yo para decirte lo que por mi tienes que hacer, mi dulce hombre, si tan solo para mi te podría tener, no compartiría tu belleza por miedo a perder. Y es que no se que hacer, para observar algo de ti sin que tan perfecto pueda ser..
Sentí un flechazo aquí dentro, que no quedo en el intento, en mi quedo un sentimiento, y mi corazón contento.
Toma mis palabras y abrazate a ellas, porque con estas distancias llego a ti mi bella estrella.
Cuando despierto y me doy cuenta que estuviste en mis sueños.
¡Ey!, cuando no estas mi corazón te extraña. Porque tus ojos son reflejos, y tus besos son un viaje hacia un lugar
más lejos. Tan salo hay abrazándonos sin decir nada, tan solo hay entablando una conversión con la mirada. Perdiendo la noción del tiempo en almas conectadas, la luna de testigo nos miraba emocionada.